Skye, hachas y rifles de aire comprimido

Acabamos de volver de nuestras vacaciones por Escocia, más en concreto por las Highlands (creo que es uno de nuestro sitios preferidos para viajar). Hace un millón de años, cuando estábamos en la universidad, fuimos por primera vez y entre el poco presupuesto y la ausencia de coche nos quedamos con muchas ganas de más. Nos ha costado unos años, pero finalmente decidimos volver esta primavera alquilando un coche y explorando casi exclusivamente las Highlands. Este post no va de nuestras vacaciones sino de lo que molan algunas cosas que se pueden hacer por ahí, en este caso ese “por ahí” coincide con Escocia y la isla de Skye.

Cuando fuimos por primera vez nos enamoramos de la isla de Skye, del paisaje, de las montañas, de las cuatro estaciones en un día e incluso de la lluvia. Así que sin pensarlo mucho sabíamos que teníamos que volver. En esta ocasión además de recorrer buena parte de ella en coche Pablo pensó que sería genial buscar un club de tiro con arco y conocer algún arquero local. Lamentablemente no tuvimos mucha suerte, pero en la búsqueda Pablo dio con un lugar en el que se podían hacer algunas actividades curiosas: lanzar hachas. Lanzar hachas… lanzar hachas, cada vez que lo repites mola más 🙂

El lugar en cuestión se encuentra dentro del centro de visitantes del Clan Donald en Skye cerca de la ciudad de Armadale. El sitio se llama Armadale Activities y lo lleva un inglés de Leicester muy majo afincado en Skye, Matt Harrison.

Resulta que además de lo de tirar hachas, allí se puede tirar con arco y con rifle de aire comprimido, jeje. Lo del arco ni lo miramos porque era muy muy de principiantes y nosotros no le íbamos a sacar ningún partido, así que nos centramos en las otras dos actividades. Así que allí nos fuimos una mañana a disparar a cosas y a lanzar hachas (no me canso de decirlo 🙂 ).

Para cada actividad teníamos aproximadamente una hora, pero yo diría que como éramos los únicos que habíamos reservado la actividad esa mañana, Matt no estuvo muy pendiente del reloj, por suerte. Empezamos con el rifle de aire comprimido, jeje. Sentados con el rifle apoyado en una mesa en modo francotirador, con su mira y tal. Disparamos a un par de globos y a otras dianas a varias distancias para hacernos con la “técnica” (la que puedes coger en una explicación de unos minutos) y Matt nos puso varias pruebas. En la primera disparamos a unas pequeñas dianas y había varios retos: conseguir la mejor agrupación, conseguir mejorar y dar en el centro. Puedo decir que el que más mejoró fue Pablo porque lo cierto es que yo no lo necesitaba, mi segundo tiro dio en el centro y salvo uno que se fue al segundo anillo de la diana, los otros tres cayeron dentro del primer anillo.

Lo bueno es que si conseguías dar al centro explotaba un cartucho de escopeta que estaba escondido detrás de la diana, para que quedara claro que le habías dado al centro centro. Podéis ver un vídeo resumen del día antes de seguir leyendo el resto del post.

https://www.youtube.com/watch?v=u74pGKrgH00

La segunda prueba consistía en tirar a unos bichos que se asomaban a una especie de cajón en hilera. En este caso hay que reconocer que a Pablo se le dio mejor y los tiró casi todos en el primer disparo. En la tercera prueba había que disparar a un naipe puesto a una buena distancia (30 metros) y, bueno, aquel cuyos tres tiros dieran más cerca del centro pues ganaba. Aquí otra vez gané yo con un tiro prácticamente en el centro y otro un poco más abajo frente a los tres de Pablo que estaban muy bien agrupados en la esquina superior derecha 😛

Creo que me gusta disparar, al menos durante algo más de una hora, seguro que luego es muy frustrante mejorar y todo eso, pero para pasar un buen rato estuvo genial y no me importaría nada repetir.

Y ahora llegamos al lanzamiento de hachas… todavía me río sólo de pensarlo. Basta decir que mola, pero que es más difícil de lo que parece. Hay que tener cuidado con el ángulo del brazo y del antebrazo para lanzar bien y además hacerlo en el momento adecuado para que no vayan ni muy bajas ni muy altas. Además está lo de apuntar… jeje, apuntar. En fin, ¡un desastre! Creo que de las diez o así que lancé conseguí que se clavaran dos, el resto fueron altas, bajas o rebotaron. Pablo le cogió mejor el tranquillo y aunque muchas fueron mal consiguió que un buen número de ellas se clavaran, algunas incluso cerca del blanco. Junto con las hachas, Matt decidió darnos unas “estrellas ninja” para ver si nos iban algo mejor. Bueno, llámalo estrellas ninja o ruedas de sierra mecánica. A mí lo de las “estrellas” se me dio mejor, tampoco para tirar cohetes, pero conseguí que se clavaran un número aceptable. Al final hicimos una competición a puntos dependiendo de la distancia de lanzamiento y de la dificultad del tiro. Yo me quedé con las “estrellas” y Pablo eligió las hachas. Al final ganó él con tres lanzamientos finales que fueron una pasada, así que los dos nos fuimos con una competición ganada: para mí los disparos y para él las hachas, es hasta apropiado.

En cualquier caso, lo pasamos genial e hicimos algo diferente y original, que es de lo que se trataba. Si alguna vez tenéis ocasión de hacer alguna actividad de este tipo lo recomendamos absolutamente, además te da una nueva perspectiva en eso de las armas arrojadizas y de lo difícil que es que acierten, creo que un típico “sin entrenar” en cualquier RPG debería tener una dificultad mayor 😛

He de añadir que la insistencia de Pablo en encontrar un sitio para tirar con arco al final dio sus frutos y pasamos unas horas muy agradables y algo frías en Orkney con algunos de los miembros del Orkney Archery Club, aquí está la entrada que Pablo ha escrito en su blog de tiro: http://blog.aljaba.net/la-isla-de-orkney-en-las-orcadas-escocia/