Día 6. Tu mejor crítico

La ProfanaciónLa ProfanaciónCuando le dije a Pablo (@diacritica) la pregunta de hoy del desafío simplemente me preguntó: ¿cuál vas a poner?

¿Cómo que cuál? Pues no sé, ¿cuál ha sido mi mejor crítico? Supongo que a menos que sea algo realmente épico, de esas anécdotas que se rememoran una y otra vez, se te acaban olvidando. Sin embargo Pablo rápidamente me recordó dos ocasiones recientes que tienen toda la pinta de ir a pasar a la historia de las anécdotas roleras del grupo.

La primera de ellas fue un crítico doble. Durante la primera aventura de nuestro grupo en las tierras de La Marca, tras abrirnos paso a dura penas por un monasterio atestado de no-muertos en la aventura La Profanación de El Contemplador, llegamos al final, a la sala en la que el malvado brujo estaba realizando la invocación de alguna criatura extraplanar de poder aterrador. Tras atacarle varias veces nuestro compañero, el elfo Lakus cayó al suelo fulminado y todos pensamos que había muerto, el paladín herido pero aún en pie le atacaba siempre que podía, la exploradora, Galian, estaba gravemente herida, pero resistiendo y mi asesina, Sharra, también algo maltrecha intentaba también atacarle. Viendo al brujo a punto de hacer su invocación Galian y yo nos lanzamos a por él sin pensarlo. Sharra ataca con su cimitarra y ¡crítico! Prácticamente le rebana la garganta. Acto seguido Galian, cuchillos en mano, saca otro crítico y termina de cortarle el cuello. ¡Ja! Ni tiempo tuvo de abrir el portal antes de que su cabeza colgara entre sus hombros. hi5 para las chicas del equipo, acabando con los malos con estilo y precisión. Aquí está la crónica de aquella aventura: La Profanación – Crónica I y La Profanación – Crónica II.

Destacado de la crónica Perdidos en NeferuPerdidos en NeferuEl segundo crítico que pasará a los anales de nuestra historia tiene un tono jocoso un tanto desesperante. La crónica de aquella aventura está publicada en este blog en las entradas de Perdidos en Neferu, en la última parte es en la que se relata este crítico. En esta aventura, también de La Marca, habíamos seguido al maestro de Lakus por medio Neferu buscando algo con la promesa de que nos diera un hechizo que necesitábamos, no teníamos muy claro qué es lo que estaba pasando pero le seguíamos con la esperanza de averiguarlo y, como he dicho, conseguir nuestro hechizo. Pues bien, como era de esperar el maestro nos la jugó y nos dejó KO en el momento en el que llegábamos al final. No contaba, sin embargo, con que Lakus resistiera su hechizo de dormir y así, con mucho sigilo, nos despertó a todos. Estábamos desarmados, pero como buena asesina que es, Sharra lleva armas muy bien escondidas, así que me propuse usar uno de los viales de veneno que no habían encontrado para dejar fuera de combate a los mercenarios y el maestro que nos habían traicionado. La idea era dejarlos paralizados, porque mi veneno era un gas paralizante. Pues bien, mientras estaban distraídos, Lakus lanzó una de sus famosas bolas de fuego y, acto seguido, yo lancé el vial de veneno. El crítico que saqué fue genial, ¡toma eso maldito! En fin, que el DM decidió que el lanzamiento había sido tan bueno que ¡zas! el vial le dio en toda la boca. Sí, mientras gritaba el vial le entró en la boca rómpiéndose allí. Los mercenarios a su alrededor cayeron dormidos pero él, aturdido y desesperado por alcanzar su objetivo trastabilló y cayó a un foso, de cabeza. Ains! Yo no quería matarlo, al menos no en ese momento porque tenía muy claro que a ese elfo le iba a meter un cuchillo entre las costillas como que me llamo Sharra. Fue todo gracioso y frustrante porque después de tanto tiempo nos quedamos sin saber de qué iba la aventura. ¿Salvamos el mundo? ¿Evitamos que resucitaran a alguna poderosa momia? ¡No tenemos ni idea! Aún así el crítico estuvo muy bien, especialmente por las consecuencias.