Canadá: El lago Louise, segunda vuelta. Un pequeño pedazo de Escocia

Como decíamos ayer, el plan del día era ir a una zona llamada Sunshine Meadows (Prados Soleados) para hacer una ruta que prometía ser muy bonita. Repetimos: Sunshine, SUNSHINE, SUUUUNSHINE.

Pues eso, que amaneció el día lloviendo a mares. Como teníamos tiempo hasta las 11 para dejar el camping, decidimos tomarnos el desayuno con calma y esperar a ver si la cosa iba mejorando. Tampoco teníamos mucha esperanza, pero por esperar y buscar el plan alternativo mientras tanto tampoco iba a pasar nada. Mejor me ahorro los detalles aburridos y voy a lo que hicimos al final.

Cerca del lago Louise hay otro lago llamado Lago Moraine por el que también se pueden hacer varias rutas que podían ser muy interesantes. Nos pusimos en marcha aunque he de reconocer que yo no tenía muchas ganas de andar caminando bajo la lluvia, especialmente bajo una lluvia tan densa y constante, pero bueno, en el lago Louise hay un hotelazo con cafés y restaurante, así que podía hacerme fuerte en algún sitio a cubierto mientras esperaba a los demás si era necesario.

Al final lo que ocurrió es que por pura suerte aparcamos en el mismo lago Louise, en lugar de hacerlo en el parking que hay en la carretera y que habíamos usado el día anterior. Yami y Álex cogieron un autobús hasta el lago Morraine y nosotros nos quedamos en el lago Louise. Le dije a Pablo que se fuera con ellos pero dijo que él se quedaba conmigo. Ganando puntos... no, es broma, es que él es así de serie :D


El lago Louise con muchas nubes

Visto que seguía lloviendo con ganas nos fuimos al hotel a hacernos fuertes en algún café o similar. Encontramos que tenían varios restaurantes y tiendas y nos decidimos por uno tipo pub para comer algo informal. Nada muy interesante que contar al respecto salvo que tardaron un siglo en traernos la comida y al final nos invitaron a los cafés. Mientras esperábamos vimos que el tiempo mejoraba un poco, y buscamos dos rutas cortitas que hacer que nos permitieran volvernos rápidamente si se ponía a llover de nuevo.


En plan muy optimista elegimos la más larga de 5.5 km y unas 2 horas y media de duración estimada, que nosotros hicimos en poco más de una hora porque vamos corriendo a todas partes o algo. Esta ruta llevaba hasta un pequeño lago llamado Mirror (espejo) y se podía seguir hasta una casa de té, la segunda de la zona. Por suerte el tiempo nos sonrió durante la subida y aunque no salió el sol en ningún momento y hubo bastante niebla no llovió. El lago Mirror es un lago pequeñito escondido entre montañas casi como en un claro del bosque. De nuevo nos encontramos con unas aguas de un color muy especial y nos quedamos encantados con la recompensa a nuestro esfuerzo y optimismo.


Lago Mirror

Para redondear nuestra recompensa, durante la bajada llegamos a un recodo del camino y la niebla tuvo a bien levantarse para regalarnos una vista del lago Louise espectacular.

Muy satisfechos continuamos nuestra bajada, por supuesto nuestra suerte no iba a durar eternamente y empezó a llover cada vez más fuerte cuando aún nos quedaban como 20 minutos para llegar a la caravana. Bastante caladitos llegamos al parking y nos subimos con tiempo para secarnos bien y descansar un poco antes de pasar a recoger a nuestros compañeros tras su excursión.

No estuvo mal para un día de lluvia bastante penoso.

El domingo día 1 habíamos decidido nuevamente hacer planes separados, nosotros queríamos ir a los Highland Games (una fiesta escocesa con deportes tradicionales, bailes, música, etc.) de un pueblo llamado Canmore y ellos, que querían hacer otra ruta, se decidieron por intentar los Sunshine Meadows a ver si había más suerte.

El día se levantó nubladísimo y con algo de lluvia, pero con las decisiones tomadas cada uno se puso rumbo a su destino. Nosotros nos llevamos la caravana hasta Canmore porque era lo más fácil para todos y ellos cogieron un autobús en Banff que les llevaba directos a su destino.

Canmore está a unos 25 minutos de Banff, y nos habíamos propuesto llegar a eso de las 11. Ni muy pronto ni muy tarde. Sin que sirva de precedente cumplimos con nuestro horario y no sufrimos ningún contratiempo, así que a las 11 estábamos prácticamente en la puerta del evento.

La celebración se desarrolla en un parque con una explanada enorme aledaño a un instituto. Dada su extensión es fácil dividir la zona en distintas actividades y tener eventos paralelos. El foco principal de las actividades estaba en una zona grande acordonada en la que cuando llegamos estaban con una competición individual de gaiteros. Más tarde veríamos allí la ceremonia de inauguración o una exhibición de un perro pastor.


Había mucho ambiente en la pista central y la gente iba super preparada con sus sillas de camping

Lo primero que hicimos fue acercarnos a la competición de deportes tradicionales. En un extremo del recinto habían vallado una zona en la que se desarrollaban las pruebas. Cuando llegamos estaban con el lanzamiento de peso, algo así como el martillo de los Juegos Olímpicos. Por lo que entendimos había tres categorías: femenina, masculina y máster. Entendimos que máster debían ser los que se dedicaban a esto más seriamente o algo así porque la diferencia entre unos y otros era muy apreciable a nivel de técnica y distancias. Allí estuvimos un rato bastante entretenido ya que además de lo divertido de la competición en sí misma el hombre que iba comentando el evento era muy gracioso y no paraba de contar chistes y anécdotas. En general se respiraba un ambiente de muy buen rollo entre todos los atletas. Yo creo que el comité olímpico internacional estaba sintiendo escalofríos sin saber por qué ya que no había ni red, ni nada, todos los atletas estaban en el campo delante del que lanzaba y, si veían que la bola les iba cerca, se apartaban un poco, todo muy seguro y eso :D


Ambientillo

Después de un rato nos fuimos a la pista central a ver la ya mencionada exhibición del perro pastor, creo que de la raza border collie. En primer lugar le sacaron tres patos a los que tenía que llevar de un sitio a otro mientras sus dueños le daban órdenes sencillas. El perro cumplía muy bien aunque si tardaban mucho tomaba la iniciativa para que los patos no se le fueran de las manos. Depués repitieron el ejercicio con tres ovejas enormes y allí estaba él de un lado para otro empujándolas hacia donde querían sus dueños.

Terminada la exhibición empezó la inauguración con un pequeño desfile de una banda de gaiteros y algunas banderas (la de Canadá y la de Escocia) y representantes de clanes locales. Todo mucho de andar por casa pero muy propio al mismo tiempo. Echando un vistazo a los asistentes una puede hacerse bien a la idea de que muchos pueden perfectamente ser descencientes de escoceses y a muchos parece que los habían sacado de la misma fábrica. El caso es que tras unos discursitos y los agradecimientos a los patrocinadores, se dio por inaugurado el evento que llevaba abierto desde las 8 de la mañana.

Con mucha tranquilidad nos fuimos a la zona de comida y nos cogimos algo, yo una crepe rellena que no tenía queso y Pablo dos perritos calientes, se ve que no había tenido suficiente con el que se comió en Waterton. En fin, que nos sentamos a comer y ver la competición del juego de la cuerda (eso de dos equipos que tiran cada uno de un extremo) en una jardinera y luego seguimos dando un paseo por la zona para disfrutar de las bandas de gaiteros, que dispersas por todo el recinto practicaban para la competición de la tarde, a husmear un ratillo por los puestos típicos de los mercadillos pero todos con cierto aire escocés, de la exhibición de coches británicos, y un poco de la competición de bailes tradicionales en la que un montón de niñas (aunque también pudimos ver algunos niños) saltaban y corrían de un lado a otro bajo la atenta mirada de sus padres, que muchas veces no tienes claro si tienen más interés en que bailen sus hijas que ellas mismas.


Final del juego de la cuerda, ganaron las mujeres de la derecha

Al final nos volvimos a la zona de deportes a ver con qué estaban en ese momento y nos sorprendimos con la competición de caber, que vienen a ser el lanzamiento de troncos. Deporte sutil donde los haya... El caber consiste en coger el tronco por el lado más estrecho, equilibrarlo sobre un hombro en vertical, y correr/caminar hacia delante para coger impulso y luego lanzarlo intentando que el momento sea suficiente como para que caiga hacia el otro lado en lugar de venirse hacia el lanzador. Lo pasamos muy bien la verdad y tras otro paseo y un ratillo de bailes nos volvimos a ver a los lanzadores de troncos, que por cierto eran los mismos que por la mañana habían lanzado los pesos. Esta vez nos sorprendieron con el lanzamiento de peso en altura, todo supone lanzar cosas pesadas como se puede apreciar. Esta competición consiste en lanzar el peso hacia arriba y hacer que pase por encima de una altura señalada con una barra de madera.

[Comentario de Pablo: por lo que pudimos aprender, el lanzamiento de troncos parecía inspirado en una actividad de leñadores para colocar troncos a modo de puentes sobre riachuelos o cortes en en el terreno, de ahí que puntuarán más los troncos que caían rectos haca adelante. El lanzamiento de peso para superar una altura con una barra de madera procedía de otra actividad, el lanzamiento de balas de paja a una segunda altura en un granero. Todo originario de unos Highland Games nacidos a primeros del siglo XVIII]

A eso de las 16.30 decidimos que era momento de poner punto y final al día, nos fuimos a la zona central a ver la rifa para recaudar fondos para el evento y la final del juego de la cuerda y nos despedimos del evento no sn ciertas ganas de saber cómo es un evento de este tipo en su tierra natal. De las dos veces que hemos estado en Escocia nunca hemos coincidido con ninguno.


Una de las múltiples bandas que habían estado ensayando todo el día

Nuestro objetivo de mezclarnos con la gente y poder observarla en su "medio natural" un rato se cumplió en cierta medida. La verdad es que yo estoy echando mucho de menos esa faceta de nuestros viajes, entre tanta naturaleza y camping no hay oportunidades de sentarse y observar lo que hace la gente en su día a día o intentar atisbar cómo piensan. Creo que a estas alturas del viaje no tengo casi ninguna idea de cómo son los canadienses (o los de Alberta) o en qué se diferencian de sus vecinos del sur.